
y sí, en muchos tramos saltamos de lo lindo con las piedras y en otros era "normal", pero con paciencia y "alto astral", llegamos por fin a las luces de Río Mayo, luego de una larga bajada, a las 23:15 horas. Dimos una ligera vuelta de reconocimiento de la pequeña ciudad y en una YPF encontramos un lugarcito acogedor.

A la mañana siguiente, desayuno y salida por la calle principal, donde encontramos estos dos carteles que bien valieron la foto y apta para abuelos

Rumbo ya a Esquel, hay dos caminos: uno de tierra que según la información que manejabamos era "la 40" (200 km) y otro de asfalto que se unía a la anterior luego de 220 km. Pregunte en la YPF a un hombre que llegó en una camioneta de Vialidad Nacional "como era la tierra de la 40" y me dijo que no era más esa, que ahora "la 40" es la de asfalto. Así que nos largamos por allí y efectivamente, cada km había ya un cartel nuevo con el kilometraje desde Cabo Vírgenes.

y aquí, varios kilómetros más adelante de asfalto, la unión de la nueva 40 con la "vieja" 40

Pasando Gobernador Costa encontramos un pequeño paraíso: un arroyo con sombra, mesas y nadie a la vista, así que bajamos e hicimos una limpeza a fondo del auto luego de sacar todo afuera. Quedó impecable. 
En una ciudad que cruzamos, Tecka, encontramos este mausoleo del Cacique INACAYAL y una serie de carteles explicativos de una de las tantas "verguenzas" de la "Conquista del Desierto"
A la tardecita llegamos a Esquel y fuimos directo al ACA para hacer un cambio de aceite y me derivaron a un taller donde en media hora le hicieron el cambio de sangre a Pegaso 
y luego lo dejamos en el estacionamiento del ACA, que está en pleno centro, para ir a Internet. Seguramente luego dormiremos allí, mañana nos espera Los Alerces!!!








a la tarde paseo en catamarán...,






Está sobre las primeras estribaciones de las lomas que se ven al fondo







Luego la recorrimos con el auto y entramos en una Petrobras a dormir. Hoy de mañana buscamos la casilla de informes y nos indicaron un Bosque de Duendes que recorrimos con gusto ya que era en un bosque en una quebrada, arroyito y tallas en los árboles caídos de tanto en tanto.


Luego al museo del carbón donde en la entrada nos paró un gendarme y cuando se acercó, puso cara de sorpresa y le dijo a Cris: usted es mi profesora de francés !!!!. Era un ex-alumno de Campo Viera (a 20 km de Oberá),
a partir de allí el tratamiento VIP y una hermosa visita al museo con guía y CD de regalo a la salido. Muy buena !!!
Trépano con el que se extraía el carbón



y luego nos acompañó otro guardafauna y con más explicaciones llegamos a la playa donde otros miles de pingüinos se preparaban para regresar a sus nidos y además, una ballena y su ballenato se dispusieron a darnos un show de saltos y coletazos en el agua, como a unos 500 metros de la costa.
Terminado el espectáculo, al auto y nuevamente al sur, más al sur, hasta donde acaba la ruta provincial 1, ya que supuestamente allí nacia el arco iris. Unas instalaciones petroleras, alambrado y cartel amenazador cortaban el paso, pero no decía: prohibido avanzar, por lo tanto, seguimos nuestro rumbo unos 500 metros más hasta que se acabó el camino
Pero el faro estaba más allá y todavía seguía el doble alambrado, a la derecha el chileno, a la izquierda el argentino, bastante deteriorado el pobre pero era nuestra patria y por lo tanto a seguir caminando entre la mezcla de piedras, arena y pajonal, rumbo al faro que se veía cercano




Luego de esta emotiva ceremonia, emprendimos el regreso a Río Gallegos, donde estamos ahora y mañana seguiremos para Río Turbio, ahora si siguiendo la Ruta 40, de la cual ya hicimos 130 km. y nos faltan nada más que 5.000......