martes, abril 12, 2005

Termas de Pismanta

A la mañana siguiente, recorrida por el centro de San José, cargamos la garrafita de gas que estaba medio floja, visitamos la iglesia que albergaba un cristo negro tamaño natural y otras imágenes antiguas y a la ruta de nuevo rumbo a Rodeo, por la cuesta del viento.
Fueron unos 50 Km. de grandes paisajes, bordeando el río Jáchal por uno de los lados y paredones de piedras con su sinfonía de colores cambiantes por el otro. En uno de los tramos bajamos a explorar la garganta del río, en que el curso se encajona por un pasaje angosto y en otro nos internamos caminando por unos paredones imposibles y también exploramos cuevas.
Para remate, al final de ese tramo llegamos al dique Cuesta del Viento, con las aguas contenidas por laderas de piedra talladas por el viento formando un paisaje lunar increíble. Allí se practica windserf , pero supongo que a debe ser de alta velocidad, ya que el viento es una constante.
Luego de llenarnos los ojos de esas maravillas, continuamos por un valle lleno de verdes, hasta llegar al Hotel Termas Pismanta, cerca de las 15:00. Hablamos en la recepción, está a cargo de una cooperativa de los mismos empleados, nos atendieron muy bien y nos ubicamos en el cuarto 312. Dejamos todo rápido, nos dimos una ducha merecida y a las termas.
Son cuartos privados, para una o dos/tres personas. Entramos en una de ellas, cerramos la puerta, nos pusimos cómodos y al agua caliente (42 ° ). Placer de los dioses, griegos y romanos juntos, luego de varios días a bordo de la Trafic que mucho disfrutamos también pero esto . . ., a 2000 m de altura, teniendo todo un hotel a nuestra disposición . . ., fue sumergirnos en otra dimensión y por supuesto nos quedamos más de lo aconsejado ya que en algún momento quise ponerme de pié y sentí un mareo y debilidad peligrosa por lo que le pedí a Cris que también saliera agarrándonos de los caños que previsoramente estaban colocados en las paredes, hasta sentarnos en una silla salvadora donde quedamos quietos recuperando suficientes fuerzas para vestirnos, abrir la puerta, respirar aire fresco y buscar unos hermosos sillones donde nos derrumbamos convencidos que por algo dicen que no mas de 15 minutos.
Una larga siesta en cama con sábanas y a la noche fuimos a cenar en el mismo hotel, donde había un menú fijo pero abundante y excelente. En el comedor también estaba Carmen Yazalde, quien con un equipo estaban filmando una promoción del hotel o de una crema para damas. Para cerrar el día, otro baño termal pero esta vez solo y no mas de 10 minutos, estando Cris de guardia.

lunes, abril 11, 2005

Ischigualasto (Valle de la Luna )

A las 09:00 estábamos en la entrada del parque, listos para la excursión. Se juntaron unos 5 autos, entre ellos una combi con excursionistas que venían de Valle Fértil. Todos en caravana iniciamos el paseo, con un guía que iba en la combi y previo pago de $ 10.- c/u. Varias paradas por el camino, donde nos bajábamos, escuchábamos al guía, sacábamos las correspondientes fotos y nuevamente al auto para seguir el paseo.
En total unas 02:30 horas en que llegamos al punto de partida y luego la visita al museo paleontológico, que depende de la Universidad de San Juan, donde una chica, con mucho entusiasmo, nos explicó las maravillas que estaban enterradas en ese parque.
A eso de las 14:00 seguimos rumbo a Talampaya. Para eso tuvimos que retomar el camino a Baldecitos, cruzar a La Rioja y tomar la ruta 26, paralela al límite con San Juan, siguiendo para el norte unos 50 Km., hasta la entrada al parque. Por ser jubilados no pagamos entrada, pero cuando llegamos, unos 10 Km. mas adelante, a la casilla de guarda parques, allí nos enteramos que el paseo se hace únicamente con unas camionetas que tiene asientos en la caja y a un costo de $ 25.- c/u. Los comentarios en el libro de visitantes eran pésimos, ya que consideraban que el mayor éxito era el de llenarlos de tierra y no había agua al regreso como para una mínima higiene. Como no regresábamos nosotros a un hotel fijo y si a un hotel rodante sin ducha, desistimos del paseo y continuamos camino con destino final en San José de Jáchal.
Una vez recorridos los 10 Km. de salida del parque, retomamos el rumbo norte. En Pangacillo un control sanitario nos obligó a comer las frutas que llevábamos y en Villa Unión, con una hermosa vista del Famatina, a mano derecha del camino ( 6.200 m), doblamos a la izquierda tomando la Ruta 40 (¡!). Pronto cruzamos una serranía, paisajes muy bonitos, dunas de arena para jugar y el placer de estar transitando por ¡LA 40!.
Cruzamos el límite y nuevamente en San Juan, poco después de pasar por Agua Hedionda, el camino se divide justo después de un control bromatológico que nos indicó tomar por la izquierda. Ya estaba atardeciendo, el asfalto se transformó en tierra y el camino comenzó a trepar y trepar, la noche cayó llenando de mantos negros el paisaje de montaña y continuamos trepando, cruzando un túnel cavado en piedra blanca, hasta llegar a un dique del que solo se veía el espejo de agua brillando de a ratos por alguna luz que seguramente llevaba algún fantasma iluminando su camino. Bordeando el agua, al camino fue poblándose de casitas, luces de calles y poco kilómetros después apareció San José de Jáchal con sus 19.000 habitantes.
A la entrada, una estación de servicio del ACA, por lo que pedimos autorización para dormir y solucionado ese problema, seguimos rumbo al centro para comer algo. Recorrida por varios lugares que nos indicaban pero todos cerrados: abren después de las 21:30 y como estábamos cansados, rumbeamos para el ACA, Cris preparó una sopa riquísima y nos dormimos pensando en reptosaurios, paisajes, montañas y túneles. ¡Una belleza todo!

domingo, abril 10, 2005

Rumbo a San Juan

Salimos de Jesús María cerca de las 10:00 rumbo a Ascochinga. Llegamos a La Cumbre a las 11:30 y entramos en el Camino de los Artesanos, de aproximadamente 6 Km. de tierra, con varios locales de artesanos al costado. Luego tomamos el asfalto de la Ruta 38, entramos a Los Cocos buscando un lugar para almorzar, que encontramos frente al Descanso (donde esta el laberinto). Comimos unas pizzetas y otra vez al camino: Cruz del Eje – Serrezuela – Límite con La Rioja – Chamical – Patquía. Doblamos luego a la izquierda para tomar la ruta 150 y continuamos por “los llanos riojanos”. Unos Km. más adelante nos encontramos con el lugar donde mataron a Monseñor Angelelli, sencillos homenajes populares mantienen vivo el recuerdo.
Más adelante entramos en San Juan y luego de un par de kilómetros, el caserío de Baldecitos. De allí, por un camino también asfaltado, 17 Km. después, llegamos a Ischigualasto a las 20:30. Por suerte había luces y un guarda parque, con mucha amabilidad, nos dio algunos folletos, nos explicó la excursión del día siguiente y autorizó a dormir en el lugar del estacionamiento. Dormimos entonces en el Valle de la Luna, rodeados de dinosaurios y bajo un cielo estrellado increíble.

viernes, abril 08, 2005

Llegamos a Jesús María - Córdoba

Llegamos a San Francisco y pasamos por lo de unos tíos de Cris. Un placer charlar un rato con Nilda ya que Pedro estaba en el campo. Una hora después seguimos viaje para llegar a Jesús María a las 21:30, con 1294,7 Km. recorridos. Fue un buen viaje.

jueves, abril 07, 2005

Viaje a San Juan (Argentina)

Salimos de Oberá a las 22:45 con el odómetro marcando 74.689 Km. Una noche de calor con relámpagos en el horizonte. Pasando San José comenzó la lluvia que se transformó en diluvio hasta poco antes de Cuatro Bocas que llegamos a las 04:30 del viernes, marcando 485 Km. desde Oberá. Dormí un par de horas y seguimos viaje rumbo a Paraná.

domingo, marzo 20, 2005

Próximo viaje

Como tengo que participar de un congreso sobre enseñanza de la matemática en Facultades de Ingeniería ( EMCI XII ) en San Juan, del 19 al 22 de abril, entonces planeamos los siguiente:
a) Oberá - Jesús María (Córdoba)
b) Estadía un par de días
c) Salimos para recorrer San Juan y regresamos a Jesús María
d) Viajo en bus a San Juan, para el congreso, y regreso a Jesús María
e) Regreso a Oberá

martes, marzo 15, 2005

Una escapada al mar

El 21 de febrero salimos para las playas de Brasil: Bombinhas y Palmas, ambas en Santa Catarina. Son dos playas separadas unos 50 km una de otra y ambas hermosas. Fuimos con Ana, una amiga nuestra y estuvimos justo 3 semanas disfrutando de los paisajes, mar y sol.
Comparado con nuestro viaje a Ushuaia, fue realmente un viaje de descanso y ese fue el objetivo.